No es por nada pero México tiene muy buena televisión deportiva.
A lo mejor a usted, como a mí, no le gusta que durante los partidos la pantalla se convierta en un tianguis de mala muerte o esa pavorosa tendencia que existe de convertir los macro-eventos internacionales en sucursales de los más infames programas de revista.
Pero ningún otro país de América Latina tiene la cantidad de voces que tiene la televisión mexicana para hablar de todos los deportes.
Si usted quiere críticas feroces, las puede encontrar en nuestra industria, pero también puede hallar comentarios frívolos, análisis metodológicos, coberturas estructuradas, revisiones políticas, crónicas de lo más poéticas y hasta lecturas culturales.
¿Y qué me dice de la gente? La televisión deportiva de nuestro país le da su lugar lo mismo a personalidades que llevan décadas dedicándose a esto que a jóvenes que tienen otra visión de los hechos.
Tenemos desde periodistas empíricos de la vieja guardia hasta reporteros de extracción universitaria pasando por escritores, comediantes, deportistas, hombres, mujeres y niños.
No cualquier nación puede presumir de algo así y, desde la perspectiva técnica, la televisión mexicana está al nivel de las mejores industrias del mundo.
Los programas de Televisa, por ejemplo, son como para meterlos a concurso de tan buenos.
De veras, la inversión que estos señores ofrecen cada día es de no creerse de tan alta y efectiva.
A lo mejor usted, de tanto verla, ya no la siente, pero es admirable lo que la televisora de Emilio Azcárraga hace con los analistas, con la cámara lenta y con los efectos especiales.
Por el lado de TV Azteca, sus noches de box son una cátedra de televisión por la manera como sus responsables combinan las peleas con el punto de vista de la gente.
¿Y qué me dice de lo que pasa en canales públicos como Conaculta Canal 22 y en estaciones regionales como Multimedios Televisión de Monterrey?
Es probable que a usted ya se le haya olvidado, pero la manera que tiene el 22 de interpretar acontecimientos como los Juegos Olímpicos de Invierno no la tiene nadie y el nivel de calidad que ofrece Multimedios Televisión es tan competitivo que hasta le ha servido de soporte técnico a estaciones hiper-rigurosas como HBO Plus.
Me puedo pasar todo el día escribiéndole bien de la televisión deportiva mexicana, de sus personajes y de lo que se está haciendo en el cable y las antenas directas al hogar.
Somos buenos. Se lo juro. Y esto viene al caso porque acabo de hacer un repaso de los programas especiales que se están haciendo en otros países en relación al Mundial de Sudáfrica 2010.
Con la mayor de las humildades le debo decir que somos una potencia.
Sí, usted y yo podemos acusar a algunas televisoras de ser muy payasas o nos podemos pelear atacando o defendiendo a nuestros comentaristas favoritos, pero en deportes, a diferencia de lo que pasa con otros temas como el de las telenovelas, sí estamos en la cima.
Nada más Alberto Lati, con todo y el escandalito de su “detención”, es un elemento que ya lo quisieran en las cadenas más ricas de Europa.
Si usted quiere apreciar lo bien que estamos en materia de televisión deportiva, lo invito a ver, por ejemplo, “Sudáfrica hoy” que se transmite los miércoles a las 20:50 por el canal Telefé Internacional.
“Sudáfrica hoy” es el magno programa con el que la televisión argentina está calentando a su público rumbo al Mundial.
Argentina es un país importante en materia de futbol y su televisión es, hoy por hoy, un modelo a seguir hasta por naciones como la nuestra (acuérdese de “Atrévete a soñar”).
¿Cómo se imagina usted esta producción? ¿Carísima? ¿Inteligentísima? ¿Originalísima? ¡Para nada! “Sudáfrica hoy” es como nuestra televisión de rancho.
Es una emisión hecha con poco presupuesto, con un solo conductor que habla lento y sin matices, sin la presencia de reporteros ni enviados especiales y con imágenes que bien pudieron haber sido tomadas por cualquiera. ¡Mal!
A lo mejor a los argentinos les funciona. A nosotros nos debe servir para valorarnos, para reconocer que también hacemos cosas buenas y, sobre todo, para cacarear el huevo.
Y ya que ando en temas deportivos y en huevos que deben ser cacareados, hay un programazo los domingos a las 20:00 en ESPN que usted no se puede perder.
Se llama “Frente al reto”, es un paquete de documentales hechos en cine dedicado a algunos de los futbolistas mexicanos que podrían ir al Mundial, y yo lo admiro.
No sólo está bien investigado, bien escrito, bien hecho y bien narrado (por José María Yazpik).
Es una producción independiente, el sueño de un grupo de jóvenes que se atrevió a ir más allá de los establecido, una prueba de que en la televisión de este país todavía hay oportunidades para quienes quieren inventar cosas nuevas. Véalo. Se sorprenderá.