jueves, 14 de marzo de 2013

Su primera misa


El papa Francisco ha celebrado la primera misa de su pontificado ante los cardenales en la capilla Sixtina. En la homilía, ha instado a los purpurados a tener "el coraje" de caminar en presencia del Señor. El Pontífice ha centrado su discurso en el movimiento. "Nuestra vida es un camino, y cuando nos paramos la cosa no va", ha dicho.

En su alocución en italiano dentro de la misa celebrada en latín, el Papa también ha alertado contra la "mundanidad". Sin la figura de Jesucristo, ha advertido Francisco, "podemos ser una ONG piadosa, pero no la Iglesia".
En su primer día como Pontífice, apenas 12 horas después de salir al balcón del Vaticano y saludar a los fieles tras ser elegido, Francisco ha acudido por la mañana a la basílica de Santa María la Mayor para rezar a la Virgen, como ya anunció que haría. Allí le han recibido el arcipreste de la basílica, el cardenal español Santos Abril y Castelló, y el vicario de Roma, el cardenal Agostino Vallini. El papa ha orado unos diez minutos y después ha visitado la cripta del templo, donde se encuentra la cuna en la que, según la tradición, fue colocado Jesús cuando nació. "Nos ha hablado cordialmente, como un padre", ha manifestado el sacerdote Ludovico Melo, que ha compartido oración con el Papa, en un acto sin la presencia de las cámaras. "Nos dieron la noticia con 10 minutos de antelación", ha revelado.

Tras la oración Francisco, de 76 años, se ha detenido unos instantes a la puerta de la basílica para saludar y después ha ido a recoger algunas de sus pertenencias de la residencia en la que se alojó los días anteriores al cónclave. Allí, según ha detallado el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, el Papa ha insistido en pagar la cuenta "para dar ejemplo".
Lombardi también ha señalado que Bergoglio duerme por el momento en la residencia vaticana de Santa Marta, que ocuparon los purpurados durante el cónclave, pero se trasladará próximamente al apartamento papal del Palacio Apostólico del Vaticano.

El Pontífice viajará durante los próximos días a Castel Gandolfo para reunirse con el papa emérito Benedicto XVI. Francisco ya telefoneó ayer a su antecesor, según Lombardi.

El cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, ha relatado que el Papa provocó las risas de los purpurados durante la cena posterior al cónclave al decirles, en referencia a su propia elección: "quizá Dios os perdone".

El cardenal francés Jean-Pierre Ricard ha declarado a la prensa: "Estábamos buscando un papa que fuese espiritual, un pastor. Creo que con el cardenal Bergoglio, tenemos a este tipo de persona. Es un hombre con un gran intelecto, pero también un hombre de gobierno". Ricard ha asegurado que el papa Francisco causó muy buena impresión entre los cardenales electores en las congregaciones generales anteriores al cónclave. "Dijo que la Iglesia no podía ser la Iglesia de Cristo si solamente se centraba en sus problemas interiores y que debía alcanzar también a los hombres y mujeres de la periferia, que se sienten distantes de ella".

Las palabras de Ricard resumen los principales retos internos de la Iglesia, desde la crisis de gobierno interno, reflejada en la filtración de papeles privados del papa emérito —el llamado caso Vatileaks—, hasta los escándalos de pederastia o la gestión del banco vaticano. Pero también hace se refiere a los externos, como la ausencia de vocaciones o dar respuestas a esa inmensa mayoría de los católicos de América Latina. Al convertirse en el papa número 266 y el primero no europeo en 1.300 años, Francisco tendrá que lidiar con todas estas cuestiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares